Thursday, January 25, 2007

María Eugenia Caseiro
(La Habana, Cuba)



Fantasma.

Sabía que detrás de los sillones
se escondían sus ojos
llenos de virajes, de pájaros tenaces
alterando el sueño entre la mueca
que más que movimientos
fueron inútiles llamados al abrazo.
Las disquisiciones casi muertas
plegándose a la hora en que el tacón se queja
al borde de tocar alguna otra memoria
en que se encierran los puntos cardinales.

Sabía tras la puerta encerrada
la única verdad sin miedo en el reposo de su sombra
que viajaba en silencio mojándose los pies
con angustia de caracoles y protuberancias
enredados en el tronco de la especie
en la estopa de los brazos
con esa densidad de humo inmóvil
transfigurada la boca en manija
que no pudo blandir la muerte
cuando el puñal de la voz que el viento no detiene
hería la costumbre, la serenidad
devolviéndole su anchura de adioses
su máscara de espacios apagados
sentado en una vaguedad sin nombre
en que él mismo en su pretexto
era sombra y cabello del invierno
coagulado de tiempo en los portales
pariendo ecos y respiraciones
olvidado de buscar los acertijos en el olor de las calles

Sabía que ya nunca inventaría la lágrima
o el silente arribar de fondos amarillos
para ponerle un rostro sin dolor sobre el recuerdo
de sus puntas afiladas
considerando que el beso
mustio acento en ojal de otra escafandra
era una vergüenza de su orgullo calcinado
casi anónimo en el agrio de la luz que reventaba
aquel bombillo en el que ya no cabían más proyectos.

De haber sabido otras cosas por ejemplo
de haber sabido cómo encontrarse
se hubiese arrancado el mármol de los dedos.


***

Me niego.

He estado a punto
de emblanquecer como los ángeles
cuando el labio con que soplo el talco de los días
borraba la esfera del reloj
cuerpo de pájaros que aún me late.

He estado a punto de salir volando
en el ala lenta de las hojas
que espera una mano sin nombre
llenando crucigramas en la inercia,
sin profanar la mansedumbre
retenida en la blandura de la espalda.

Un rumor de secretos detrás de cada puerta
me lleva por las calles
sobre pies de plegarias
con zapatos de viento conmovido
apagando los pequeños incendios de la tarde…

pero yo me niego
me niego a ser un ángel.


***

Suicidio [2]

Se preguntaba si batiendo el aire
las palomas
bajarían a endulzar el sueño
que en las playas
lejos de la nieve y los tornados
con fondos azules, blandos
cosían a punto de cruz
olvidando, que a sus cuarenta ajuares
se les destrozaban las rodillas
arrastrando pesadísimas lunas
sin escudo y sin lanza por el laberinto del escaque.


Llevaba firmemente, enraizada
una boca que se abría sin preguntas
frunciendo la tierra en cada osario
exhumados caracoles que borraron
lo que quedaba de cielo


Buscaba señales, palabras no descubiertas
ponientes con gritos y lenguas
florestas envueltas en papeles pintados
cestos de fresas, manos rosadas y húmedas
y un círculo de pécoras danzando
en el morral del pecho
donde no cabía la barca
aserrada en su espaldar, en la membrana
de madera hundida bajo el nombre
mudo, en cicatriz cuajado
por las largas olas, por las flechas
perdidas que lanzaron los que ya no estaban


Caminaba sus días en otoño
siempre sumida en ese otoño despeinado
en que su blusa, que es su cárcel y su idioma
sintió el temblor de los pechos
que asumen y guardan las mareas.


No es el tiempo perdido el que la asfixia
sino el juego de la muerte en la ventana
su grito, libre al fin, no la detiene
en una esquina que antecede la borrasca.
Ya se amarra en el relámpago, en un miedo
ya se pierde en las ondas que hace el agua
pero flota, flotan sus cabellos.


***

Retrato.

Una mujer en negro y blanco
detiene el minutero
se cruza de brazos
sin alfileres
sin tuercas
no sabe llorar
espera
que todo haya terminado
que sus zapatos la lleven
donde no hay calumnia.


***

No soy yo.

Porque el mar se ha quedado
putrefacto en otra orilla,
yo inconforme,
con mis párpados ceñidos al calor y al verde claro
de una isla,
de un fulgor,
estas plumas que han crecido en mi
ya no me bastan.

Lloran también en mi
todas las castas
-y la ciudad de papeles recortados-
para ser lo que no quiero
en el destierro de mi misma
en esta calma de mis pies
que acampan en el nido
de otro mar que no me busca.

No soy yo la que miraba
en el cielo, desmembrado
el impudor, la costumbre
no soy yo
la que nadaba dormida, ciertamente
toda el agua
sin errar un solo pie
o un solo brazo en el silencio
que me amaba
hasta saber de memoria mis latidos
yo sus polvos y sus marcas
en el ruido
con las cuerdas de estos dedos que bordaban
los manteles sin saber de despedidas
ni nostalgias.

Esa voz que ahora me suple
y su sombra indefinida en la dureza de un adiós
luego me canta.
Ha llamado inútilmente,
en secreto a los fantasmas
de la piel que la olvidaron.

Y la máscara,
que a veces me sonríe con una risa empolvada
con una mueca de niña
con unos ojos lejanos
clavados en la playa que fue suya,
en la calma,
que busca los precipicios
para gritar en silencio
con el eco desdoblando
la caricia deseada;
de una ola,
de una huella,
en las agrias baldosas de estos pies
que ayer buscaban
su justo lugar entre las cosas
y hoy desean conciliarse
con sus antiguas pisadas.


***

Donde nadie me recuerda.

Ahora que las conchas laten
como cuerpos de brisa que no pueden penetrarse
no deseo llorar un nombre ni reír palabras huecas
que de arrastrar mitades
ya son troncos en el agua
donde flotan estos versos sin quebranto
llenos de rumores que siguen la corriente
hasta alcanzar su tramo de tierra colorada y perfecta
echando raíces de verdes encendidos
que alumbran los costados abiertos
en que me he vuelvo un ojo redondo
rodando en la tarde sin cauce.

Ahora que soy casi tan grande como mis pies
sigo el rastro de esas conchas
con la misma verdad en los riñones
donde croan las ranas que me saltan dentro
con la misma inocencia en cada hueso
donde afloran los lirios de todos mis dolores
con la única sonrisa en la pisada
que enarbola tomeguines y hojas de naranja
en el regio crujir de mis tendones

Ahora que mis costillas se ensanchan
con la aguja de estos juncos en el pecho
ensartando collares que hablan del apego
tras el biombo que siempre ando buscando;
en el atrio de la noche
al final de la escalera
en el juego irrepetible del mirar que quema…
y el pecíolo de los muertos tambaleándose
en mi ceiba de cabellos claros
y la prisa de mi nombre gritándome dentro
ese grito pendular y sabio
que revela el corazón de los tejados
o la lluvia cayéndome en la espera
del blanquísimo fantasma de otros brazos.

Ahora que arrastro mi gran trozo de cielo
con la misma firmeza conque trato
de matar la burla de mis hombros
en el escorzo apretado de las sombras,
la suavidad se hizo nido en otro pámpano
el puño de vidrio deteniendo el golpe en cada puerta
me destapa los guijarros de la voz
que me dictan paisajes ya nombrados
en el eterno trabajo de parir hormigas
despachando en mí sus infinitos pasos.

Y la sangre de mis ojos disfrazada de muñeco
remonta la calle irrespirable
de minutos rebanados
servidos en la ruta de estos pies
que no se cansan de cruzar espejos
y mi rastro
ya nada envidia al mar con sus botellas rotas
nada quiere del viento ciego que tropieza
nada pide al diamante silencioso
que traga crustáceos erizados.

Ahora que soy casi tan grande como mis pies descalzos
con el aluminio de todos mis anillos rotos
y la luz que anida en cada uno de mis dedos,
trenzo los colores del poema
mientras el perro que me lame las manos
desentierra lunas donde nadie me recuerda.


***

Es muy tarde.

Apaga la ciudad y deja
esta calle de palabras deslucidas
con sus noches de alfabetos y de moscas
en los tejados un gato
y el chasquido de las sombras
que devoran los últimos despojos
de las líneas que trazamos.

Ya la luz es un recuerdo
donde el claro abanico despuntaba
y el aroma del jazmín
rueda del templo
de una hoja de papel.

Es muy tarde en la ventana
rodeando el cielo de mármol
y las sombras que formamos
se comban de frío en la pared.


***

Reina verde noche y día.

Era de un verde tan verde
el recuerdo galáctico
el dintel asimétrico
la comisura en que el ojo
descansaba de la angustia.

Era tan verde otro verde
el bien, la manera, el verso
la tibieza diminuta
desdoblando una bandera
entrelazada a la lluvia.

Era de un verde tan verde
aquel tiempo entre las nubes…

Era verde la palabra,
de racimos verdes.

Maria Eugenia Caseiro©

De El Sopor de las Guanábanas 2004 (inédito)



Yo, tú, los árboles…-

I
Yo, tú, los árboles perfectamente
juiciosos entre el día y la noche
las calles blancas largas dóciles
desatándonos
llenas de ti, llenas de mí
quitándonos el polvo.

II
Dejé de besar
de silbar al lunajero de tus pies
para que nada
interrumpa, me interrumpa
tu carrera tantas veces proscrita

Equivocadas entre sexta y nona
emigran ocasiones
llevándonos de en medio
lo que más queríamos.

III
No desentrañamos
aquellas vertientes que trajeron la sal
cuando pensabas, cuando pensaba
sembrar sembrar sembrar
eternamente
pasajeros felices, trenes novísimos
caminos, tildes, radios, señales;
dibujos olorosos a jabón, paisajes
sin límites…

y la espina en el naranjo de tu piel
doliéndole a la lluvia.


Isótopos.-

A la Abuela, a mis Hermanas, a mi Madre

Palomas.

Todo es reposo en el hogar
la puerta sin discordia, el pan
sale de sus manos tan llenas de nosotros
siempre a cobijar
las mañanas de sus dedos que relucen
palomas olorosas.

Ángeles.

Guarda como nadie
la destreza de ensartar agujas
arcángel esponjoso
suma de su amar,
amar dotado en trazos de merengue,
ángeles recién horneados
en la efímera paciencia de la vida.


Gota.

Yo que no tengo estrellas que contar
me vuelvo adentro a sus adentros
los míos que recuerdan
el vaivén de sus pulmones,
sus arterias calientes…
ella se agita, me sabe
gota pura;
blanda gota de sus ojos concebida
travesía vertical
hasta el mar de toda hora
en reposo.

Isótopos.

Allá afuera se mueven mis hermanas
colmadas de extensiones purísimas,
isótopos
de mi misma suerte a devanar
hilo comenzable en mi nostalgia.

Riesgo.

Ella entiende la torpeza, el riesgo de su vida
desde antes de nacer desdoblado su fantasma
surcado con su nombre toca en mí
yo no respondo sin saber qué hacer.
Mido la muerte desde allí
Dios es hoy mi padre tranquilamente amarillo y azotado.



Residuos.-


Primero.

Duelen las farolas. Un papel
volante gris escapa
la calle que me lleva al parque
regresa a mi
al ojo de mi padre
abriéndome la puerta.

Segundo.

Alrededor las formas
que vagaron
la vida más querible
cuando aún no la sabía.
Después todos los bancos
lánguidamente recostados a mi espalda
fueron tibio hospedaje del adiós.

Tercero.

Eran tus manos de azahar
dormidas sobre mí,
besé llorada la pintura
que rompió la noche
-dos mitades como dos fantasmas
aplazaron el mar-
nosotros sombra tumbada
en el instante en que te pierdo.

Cuarto.

Y así reconocimos el amor
que habíamos usado
tanto tiempo tanto tanto
ajado en los cajones a limpiar
enjabonados aposentos
soy aún el cuadro a remozar

Quinto.

Quedamos olvidados
en las tablas,
apenas un galeón
nos mira y pasa. El casco
hundido no nos ve
cubiertos de salitre
¿a quienes reclamar
nuestra verdad?
De su libro: Espectro
María Eugenia Caseiro
®Todos los derechos reservados


María Eugenia Caseiro: La Habana, Cuba. Reside en Estados Unidos. Integra la Muestra Permanente de Poesía siglo XXI de la Asociación Prometeo. Miembro del INLP (Instituto Nacional Latinoamericano de Periodismo, e IFLAC (Foro Internacional para una Cultura y una Literatura por la Paz)
Antologías Famous Poets Society, 1997, 2000. Hollywood Diamond Hommer Trophy 1998. Antología Nueva Poesía Hispanoamericana 2004, 2005 y 2006. Antología “Paseo en Verso” Méjico 2005. Antología Femenina Hispanoamericana El Rastro de las Mariposas. Ha sido premiada en certámenes literarios nacional e internacionalmente; entre ellos: Premio Publicación La Porte des Poetes 2005, París, Francia. Mención de Honor en el Certamen de poesía César Vallejo, Londres, Primer Premio narrativa Artesanías Literarias y otros.
Sus textos han sido traducidos a diversidad de idiomas, incluyendo euskera, japonés y árabe. Su trabajo además esta difundido en la Web. Colabora con revistas y diarios digitales.

17 Comments:

Anonymous Silvia Aida Catalán said...

Argentina- 26 de enero de 2007


Querida Hermanita Junquito Mariú:

Feliz y emocionada hasta tus mares, transito tu poesía con el amor de siempre!!!

A tu Lado!!!
Silvia Aida Catalán
Miembro Fundadora
Taller Artístico "ALAS ROTAS" en homenaje a Juan Facundo, mi hermano.

Nota: Gracias Daniel por esta ofrenda!!!!!!!!
Besosssssss y en Julio estaré por tu Isla.

5:25 AM  
Blogger Songo said...

Felicidades MARIU
Y te agradezco Daniel, por compartir este blog tan bueno

10:27 AM  
Anonymous Anonymous said...

From: mariatuma Date: Fri, 26 Jan


Mariú:


WOW! Mi amiga, haz parado mi pincel ante esta pantalla. Captaste toda mi atención.

Tus profundas PALABRAS que hacen pensar MUCHO. Y conmueven como cuando se contempla un cuadro con mucho significado a preguntarle al autor: ¿que quisiste decir con esto?

Pero, se deja a la interpretación de cada cual...

Tienes un caudal de vocabulario y no me extraña que hayas ganado el primer premio. FELICDADES y me alegro mucho.

Le voy a enviar esta pg. a muchas amistades y la Sra. Petrash que me entrevistará este sabado, para que vaya aprendiendo quien es Maria Eugenia Caseiro.

Un abrazo,
Maria Tuma

1:36 PM  
Anonymous Anonymous said...

MARIÚ QUERIDA:
LA MUESTRA DE TU POESÍA EN LA WEB DE MONTOLY, BELLEZA A RAUDALES EN TUS POEMAS, CON UN LENGUAJE QUE ATRAPA Y SE PONE A LATIR DE EMOCIÓN.
ME ENCANTÓ EL BLOG Y LA GENTE PUBLICADA, EL REPORTAJE, REALMENTE EXCELENTE. MI MEJOR ABRAZO Y FELICITACIONES,
TU HERMANA, QUE NO TE OLVIDA.
RAQUEL

1:44 PM  
Anonymous Anonymous said...

MARIA
TUS POEMAS SON LAS ESTRELLAS QUE BRILLAN EN LAS NOCHES DE VERANO, CUANDO SALGO A FUMAR UN CIGARRO,
LAS MIRO Y LAS MIRO HASTA QUE DE PRONTO ENCUENTRO UNIENDOLAS ENTRE ELLAS , TUS PALABRAS, LLENAS DE PASIÓN, AMOR, DOLOR, TERNURA, TODO LO QUE PUEDE LLEGAR A RECISTIR UN CORAZON HERIDO, ESE SOY YO, ES MI ALMA , ALLA EN EL ETERNO INFINITO, TU ME HAS DADO EL MISTERIO QUE NUNCA PUDE ENCONTRAR EN LA VIDA.

DANIEL CAÑUETO
Músico y compositor argentino
http://dcanueto.hispasonic.com

BS AS- ARGENTINA
dcanueto@yahoo.com.ar

3:05 PM  
Anonymous Anonymous said...

HOLA, QUERIDA POETA:

MI ADMIRACIÒN POR TU POESÌA, TAN REALISTA PERO TAMBIÈN FANTÀSTICA, ERES UNA SOÑADORA EMPEDERNIDA Y CREAS CON
LA FACILIDAD DEL VIENTO SUAVE QUE MECE LAS HOJAS Y NOS
DEJAS UNA LECCIÒN DE LA CREATIVIDAD.
SÌ, ERES UN ÀNGEL, QUE NOS TIENDE SU MANO Y AL QUE QUEREMOS
MUCHO Y AGRADECEMOS SUS BONDADES.
CARIÑOS,

Hilda Marina Interiano de Payés
("Desde el Valle de los Reyes: COPÀN, una de las 7 MARAVILLAS DEL MUNDO, DE LA EDAD MODERNA")

5:17 PM  
Anonymous Anonymous said...

...puedo manifestarte mi satisfacción por la intensidad de tus versos, el sentir telúrico y a la vez álgido de una poesía empapada de sugerencias y misterios, cabalgando entre la voluntariedad de existir y el deseo latente de alzarte en vuelo. Aprecio el poso de las tradiciones hispánicas y ese aliento volcánico de tu tierra que abrasa. Lo surreal y lo concreto se entremezclan no dejando que la vida se desgaje de la pasión poética ni el arte de la vida. Habría que hablar pausadamente de este clamor abierto que me deja un sabor agridulce como el de los cítricos en el paladar, por su voluptuosidad y su desgarro. Enhorabuena de nuevo. Recibe mi felicitación y mi abrazo. Hasta pronto.

Manuel Gahete Jurado
Licenciado en Filología Románica,Universidad de Granada; Premio Especial Fin de Carrera. Catedrático de Lengua y Literatura Castellanas; Dr en Filosofía y Letras; escritor y poeta.

5:06 PM  
Blogger ME said...

AGRADECIMIENTOS:
La autora desea expresar su agradecimiento a todas y cada una de las personas; amigos, lectores, escritores, no solo por la lectura de su trabajo poético, sino además por tomarse el tiempo de expresar por escrito sus impresiones acerca del mismo.
A Daniel Montoly, escritor, poeta y amigo; propietario y editor de este blog, mi agradecimiento expreso por la oportunidad de formar parte de la lista de poetas latinoamericanos que se dan a conocer por este medio.
A todos nuevamente gracias,
María Eugenia Caseiro

5:20 PM  
Anonymous Anonymous said...

Muy, pero que muy bueno, todo lo suyo, Sra Caseiro
La felicito
Mico
De LCeeE

7:23 PM  
Blogger Avesdelcielo said...

¡Hola Mariú! Siempre me sorprenden tus poemas, no te repites nunca, hay oficio y temblor, jeraquización de palabra y silencio como una melodía perfecta. Versos blancos, versos oscuros, versos osados . . . transmiten sed de absluto, intensos , con la terca actitud de poeta sincera que no quiere engañarse ni engañarnos.
MARITA RAGOZZA

6:12 PM  
Anonymous Joan Viva said...

Hola Poeta Mariú
Saludos de la Casa del Poeta Peruano, y ahora muy contento por leer tus poemas muy sensibles que nos llevan a sumergirnos en los avatares de nuestro conciencia y vida, un abrazo y un beso para que sigas deleitandonos con tus bellos poemas.

Joan Viva
Dir. Casa del Poeta Peruano
www.letrasyartes.com/casadelpoeta

2:12 PM  
Anonymous Anonymous said...

Poemas fuertes y profundos en su mayoría, maravillosamente hilados.
Buena poesía, impresionante catarata metafórica la de esta autora cubana.

Maricarmen

2:11 PM  
Anonymous Anonymous said...

Apreciada Mariú. Como siempre: tu poesía es sublime. Adoro como escribes y lo que escribes. Recibe todo mi cariño desde España.
Cristina Ruberte París

3:58 PM  
Anonymous Anonymous said...

Retrato me gusta. Las razones son dos, por un lado, es "abierto", permite volar a la imaginación: quien es esa mujer? que hace? donde esta? imagino un remoto café, una estación de tren, un aeropuerto, un banco de una plaza. luego se cruza de brazos... esta cansada? se encierra con sus pensamientos? sin alfileres, que clase de alfileres? palabras agudas? o es algo físico? es que ya no tiene con qué defenderse? le han cortado sus uñas? lo cierto es que también esta "sin tuercas", será que esta libre y sin ataduras? no sabe llorar, o quizás se ha olvidado de como hacerlo. espera que todo haya terminado... será eso lo que espera nuestra señora de blanco y negro que se encuentra casi sin esperanza esperando por algo que no depende de ella, que se encuentra sin saber llorar o sin recordar como hacerlo, sin alfileres ni tuercas y todo el tiempo del mundo "su minutero detenido", cruzada de brazos en algún lugar? y luego el remate, una desesperanza casi infinita "que sus zapatos la lleven" que la lleven adonde? a un lugar sin calumnia? es que se ha cansado de buscar la señora de negro y blanco? es eso lo que la tiene mal y la agobia al punto de que se cruce de brazos a esperar que todo haya terminado? sin duda este retrato capta la atención, despierta la curiosidad y deja con ganas de saber mas, hacia atrás (que la llevó ahí, como llegó) o hacia adelante (que hará finalmente cuando decida seguir sus zapatos o tirarlos en algún cesto por inútiles)
Y la otra razón supongo que me gusta porque es simple de alguna forma, ni existen palabras que se devoren la historia o eje de los versos, ni tampoco contradicciones que impidan el libre volar de la imaginación del lector
Pensando en eso se me ocurrió que el arte detrás de una poesía sublime debe andar por ese lado: las palabras justas, la sonoridad justa, hacia el público justo.
Saludos, Gerardo

2:13 PM  
Anonymous Anonymous said...

Su poesía nos está demostrando cuanta razón tenía la naturaleza en prodigarle ese espacio para beneplácito de quienes tenemos la dicha de disfrutar de su producción literaria.

Dr. Edgar Neira Trujillo

1:18 PM  
Anonymous Anonymous said...

A María Eugenia Caseiro :

Una vez más deleita al lector con sus extraordinarios y metafóricos poemas que se encuentran desbordados de sentimientos, profesionalidad y una exquisitez absoluta. Señora de alma blanca y espíritu multicolor, profeta de la poesía y cautiva de sus encantos que se escurren entre la delicadeza de sus manos para ser derramados sobre las pupilas de sus fieles lectores.
Entre las muchas cosas que podría decir de alguien a quien solo conozco a través de su magia poética, resumiría todo un infinito vocabulario en tan solo tres palabras: Poesía es usted .


Ramsey Trujillo Cordero.
Febrero/07

2:10 PM  
Blogger Daniel J. Montoly said...

Muchísimas gracias a los queridos(as) amigos(as) que nos han honrado con sus lecturas y comentarios sobre la excelente poesía de la poeta, María Eugenia Caseiro. Por razones de salud me he visto alejado por varias semanas de la actualización del blog, pero gracias a la gentileza y cortesía de la poeta, Maria Eugenia Caseiro hemos vuelto a actualizar el Wrong Side. Mariú, ha preparado una selección con la poesía de la poeta puertorriqueña, Belia E. Segarra Ramos que esperamos sea de su agrado.

Gracias por tomar parte de su tiempo para leer las colaboraciones.

Abrazos desde la poesía y la solidaridad humana.

Daniel Montoly

12:31 PM  

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