Wednesday, April 16, 2014



YA ESTÁ A LA VENTA EN AMAZON. COM “PAPELES ROBADOS AL MÁS ALLÁ” 
ÚLTIMO LIBRO DEL POETA DOMINICANO, 
DANIEL MONTOLY.



LA OBRA PUEDE SER TAMBIÉN ADQUIRIDA CONTACTANDO AL AUTOR EN EL SIGUIENTE CORREO ELECTRÓNICO: danielmontoly@gmail.com

Papeles Robados al Mas Allá  es un viaje sin regreso a lo profundo de los sentidos. El lirismo sutil de sus versos esconde una musicalidad espiritual, que de forma tenue nos envuelve de inesperado con sus metáforas, como una nota larga, melódicamente entonada en el concierto de cada poema. Sus versos (ni rebuscados, ni forzados) fluyen, ondulando los causes bien elaborados de la poesía pura: merodean, asechan el descuido del alma para meterse y traernos recuerdos de un más allá escondido en lo recóndito de los sentimientos de antaño, como si de pronto nos encontráramos atrapados en un cuarto de espejos poéticos donde las imágenes, las formas, los destellos y las figuras liricas hacen volar la imaginación y los sentidos para recordarnos lo importante del ser y las cosas que después de todo nos convierten en seres puramente humanos sin tener que inventar una formula aristocrática o una estructura fantaseada para satisfacer el ego o al ser.
            Si la poesía es sentimiento y los versos de éste libro son espejos del más allá, entonces Daniel Montoly logra su propósito y con él, hace un colágeno de magia poética y sentimiento. Netamente onírico, delicado, con la maestría de un brujo cuyo sortilegio de papeles se nos cuelga hechizante de la memoria fundiendo pasado, presente y futuro en una diadema con tapa y páginas.  Papeles Robados al Mas Allá juega con los tiempos y con el tiempo, lo reconstruye, lo reinventa y lo eleva a ese estado medio de memoria y realidad con el que nos encontramos en el subconsciente de las cosas bellas y apreciadas. Esas cosas, que sin quererlo o no, tienen la importancia de ocupar espacio y volverse recuerdos, memorias, reflejos, y sí, también, vivencias y poesía.  En el reflejo la mano sigue la mano, la sonrisa a la sonrisa y las imágenes derretidas, llena de luces se convierten en una pintura abstracta de un Caribe fundido en el tiempo y la inclemencia de la distancia de este poeta, quien con pericia táctica separa los temas en un prisma de símiles, melancolía y sobriedad poética brillando en las retinas de los que abren sus páginas y deciden con él emprender el viaje y como ladrones de vivencias revivir el más allá de la conciencia en papeles robados. 
Leonardo Nín
Poeta y escritor dominicano.



Saturday, April 5, 2014


La voluntad de perdurar

Hoy se cumple el primer primer siglo del poeta y ensayista mexicano Octavio Paz. En ocasión de su centenario, el Fondo Editorial Casa de las Américas ha puesto en circulación la Valoración Múltiple y el próximo 16 de abril, a las 4:00 p.m., tendrá lugar un conversatorio con los escritores cubanos Enrique Saínz y Rafael Acosta de Arriba a propósito de su vida y obra

Por Hermann Bellinghausen

En la construcción de su obra y su personaje, en ese orden, Octavio Paz no escatimó ningún riesgo cognitivo, sensorial ni artístico, para su poesía en primer lugar, y para el conjunto de su escritura y su presencia pública. Sin paralelo en la cultura mexicana, su voluntad de trascendencia le permitió levantar una corpus y una biografía sólidas, listas para el mármol y las letras de oro. No se interprete como sarcasmo. Se trataba de durar, ¿no? Y para conseguirlo –lo estableció Dante, lo postuló Pound–, hay que hacerlo bien. Paz lo hizo impecablemente.

El fulgor de su poesía, desde Libertad bajo palabra lista para darle la vuelta al siglo XX, le permitió ser leída como mística, filosófica, sexual, arqueológica, jipi; lírica ante todo, deliberadamente mexicana en múltiples momentos. La pasión y el talento rebasan a la mera ambición, en Paz el genio está en el conjunto de su persona. Y sea Piedra de sol su piedra de toque: lo mexicano antiguo, moderno, universal, personal.

Desde los primeros pasos fuera del cascarón familiar no hay ingenuidad en él. Como otros intelectuales, construye a lo largo de su existencia una red cosmopolita y acertada de conocidos, interlocutores, admirados-admiradores, colegas, cómplices, rivales. Para cuando en 1971 regresó el peregrino a su patria, era más que un chiste decir que había brincado el muro de nopal. La literatura y la poesía (él las diferenciaba), como buena parte de la cultura nacional eran provincia de sí mismas, aunque el siglo albergara a los célebres muralistas (que como quiera sólo pintaban monotes mexicanos) y unas pocas, infortunadas vanguardias.

Es voluntad de Paz ser republicano en España, surrealista en Francia, seguir la senda del haikú y el zen en Japón, embriagarse en el hervor de la India, absorber lo más noble de la cultura yanqui a la William Carlos Williams, el poeta democrático. Para cuando regresa ya ha sido embajador (esa tradición de nuestros escritores: representar al gobierno en el extranjero), el héroe que desafió al tirano en 1968. Su poesía, siempre en lo nuevo, desde Salamandra (1962) se embarca en la etapa más experimental. En un medio donde a los poetas les gusta permanecer cerca del puerto Paz los lleva a mares remotos y los expone a juegos insospechados con Poesía en movimiento. Paradójicamente, él deviene el puerto, la zona segura, el referente ineludible. Jefe de jefes.

En ese tiempo detenta la mayor autoridad intelectual en México, y con aquellas conciencia y voluntad suyas, le da uso. Funda Plural en el Excélsior de Julio Scherer y trasplanta el fruto de tres décadas de viajes y relaciones públicas. Reúne y encabeza un grupo de autores con clara identidad que (sobreviviéndolo, claro) terminaría el siglo bien instalado en los espacios de poder cultural y el prestigio editorial, académico, mediático. No esperemos candor en alguien que al final consideraba sus poemas homenajes a la muerte del muerto que seré.

A pesar del ingrediente moderno-rebelde, una trayectoria y un proyecto con tal vocación de poder tarde o temprano devienen institucionales. Pero si algo abona la autenticidad de Paz, más allá de su mejor poesía, es su permanente afán polémico, la decisión de participar, influir, convencer. No es el único cacique cultural, pero sí el más activo. Se habla de tú a tú con el príncipe (el ogro filantrópico), se alza con el trofeo de Estocolmo, dictamina lo que sí y lo que no en las letras. Detractores le brotan.

Desde actitudes y motivaciones opuestas, Carlos Monsiváis fue quien más cerca estuvo de disputarle el cetro; quien polemizó con él en campo abierto. En 2000 publicará una crónica de vida y obra del poeta. Allí destaca que Paz se especializa en la crítica a los movimientos de izquierda, cuya falta irremisible según él, era el pecado original del stalinismo y el sectarismo indiferente a los valores democráticos. Monsiváis admite que a pesar de las generalizaciones en su contra, en la izquierda la crítica a Paz viene a menos, eclipsada por el aprecio de la obra y las aportaciones a la cultura y la democracia. Sabido es que después de debatirlo en 1977-1978, Monsiváis cede a su admiración por el poeta y hace las paces con su sombra.

¿Qué diferencia a nuestros polígrafos más omnívoros, Alfonso Reyes y Paz? El primero se apegó a un proyecto humanista clásico; el segundo se abre al exotismo y emprende una aventura con fuerte voluntad de sí: prevé su posteridad, organiza su biografía autorizada, la ruta de sus obras completas y la de sus apóstoles. Pone en contrapunto a los presidentes, pacta con Televisa, se ubica entre los poderes que son desde un pragmatismo sustentado en la tradición crítica, que progresivamente se va cargando a lo empresarial y lo conservador, hasta cobijar la primera expresión ilustrada importante de la derecha mexicana desde la Independencia.

¿La buena noticia? Paz, que no fue reaccionario, cimentó su posteridad en un grupo cultural conservador, prohijando una corriente que hoy avala el neoliberalismo pero da argumentos civilizados a una derecha reacia a civilizarse. ¿La mala? Que la cultura progresista, de izquierda, teniendo con frecuencia la razón, no ha sido capaz de desafiar esa hegemonía.

Paz lee la poesía mexicana como un camino que desemboca en él. Ubica su periplo intelectual en el extremo distal de Juana de Asbaje y escribe Las trampas de la fe, una biografía polémica y estimulante. Las trampas para Paz fueron otras. Aunque atado a ciertas granjas de la ideología (que nunca es pura) se salió con la suya. Quizás no entendió al pueblo, y su idea de democracia no superó el liberalismo tradicional. Tal vez El laberinto de la soledad ha envejecido; sería mucho pedir que no lo hiciera. Pero si aún así se le reclama es porque apostó muy alto, tocó demasiadas cosas, y por eso también se paga.
Tomado de La Jornada
 
Tomado de La Ventana.
 

Saturday, March 29, 2014

EN EL ESPÍRITU DE LA MANZANA


                                                                                Art by Hyman Bloom
 
Las orejas del otoño se disuelven dentro del espíritu de la manzana.
La estridencia de la sombra exhuma rostros yorubas del trópico paralelos al tráfico urbano
ubican sus historias paranormales
para consumo del público.
Sus voces invocan a un pasado reciente
con barcos que dejaban atrás los puertos
para arrodillarse a los pies de un ídolo forastero.
Sus almas, son como hojas arrastradas por ríos de incertidumbre dispuestas a cumplir, ahora, con el espíritu, las nuevas leyes del amo.
-Recuerdan que la oscilación de Newton perfora en lo podrido de la manzana;
más, es Guillermo Tell quien sostiene entre los dedos el líquido del gusano, con el atardecer.
Con la misma ambigüedad que Proust,
escupen sobre las larvas.


Daniel Montoly

Wednesday, March 26, 2014

SED POEMA DE ANDRÉ CRUCHAGAT.





                                                                        SED

Ofrezco este océano, la fe un corazón de piedra;
mi esperanza en la frente la corona de hiedra.

Max Jacob

Tengo sed de luz (me sacudo las soledades calcinadas) el cuerpo a ciegas en el equinoccio de los pájaros sed de las regiones más ocultas de la tinta —me exacerban las consignas la república del alfabeto disperso y a veces alevoso en medio de la ostentación de una boca ávida de morder los caminos cambio el sentido de las palabras pongo de cabeza las alacenas los estantes las repisas ninguna palabra cabe en la transparencia ningún espejo lo es por sí solo necesita de un talabartero que le cuelgue una luna de una escritura que niegue los cartílagos: me son imposibles las muletas en los zapatos sin embargo debo pensar en la realidad: quizá en la subasta de la caligrafía me viene a la mente por ejemplo Christie's u otra que me dé el golpe de suerte que necesito debo aceptar la idea que a menudo sólo tengo remedos y remiendos de los meses hay vasos llenos de tautologías pócimas para lentas muertes —vos mordiendo mis testículos y las llaves de la corporeidad ¿de qué realidad hablamos cuando decimos alma? hay perros ladrando dentro de los timbales o canicas de la dimensión de los planetas o monedas que no sean espejismo a simple vista todo parece normal la piedra monumental de la iglesia la piedra del vacío la piedra de los sueños la piedra de las similitudes la piedra de fornicar la piscucha ontológica de la espiga o la flecha del crepúsculo ancestral para cazar bisontes en la calle aúlla el sol con su comal de hijo pródigo (algunas omnipresencias son atávicas irremediablemente nudos en la respiración) otras son meras trampas para un filme negro desde mi corta edad creí en la filantropía luego me di cuenta que la inocencia se pierde en un santiamén sí existen tantas dicotomías paradojas y otras posibilidades un poco inverisímiles (la noche es cóncava e intensa quizá me ahogue ese poco de ruda en el ambiente ah benditos gorgoritos de universalidad de leche pasteurizada en los semáforos de mierda revolcada en la angustia Dios conmigo al contado y no al crédito mordiendo mis confidencias —Ella del tamaño de mis divagaciones es lo único que tengo enfrente después de todo) no no es lo único —rectifico—están las bisuterías bien debajo de la orilla de los encajes bien adentro de los 500 años que tenemos de vida ciudadana a veces pienso en realidad que vale la pena desahogarse vaciar la película de la memoria encharcarse en el fango de la historia mecerse en la hamaca de la inocencia nada pierdes que otros piensen que sos tonto reírse de uno mismo jajajajajaj la risa es un puerto de aguas dulces no el mar o sí un mar tímido con gaviotas y delfines y bolsitas de plástico con cáscaras de mango de golosinas diversas la risa claro hubo un tiempo que me reí bastante: tenía entonces sed de risa —risa sin píldoras ni cerveza mucho tabaco y laxitud: así me era difícil encontrarte en medio de vidrios polarizados entre la fosforescencia del burdel de la almohada y la realidad se me acabaron todas las dudas cuando vi tu cuerpo desnudo en las sesiones con el siquiatra me perdí en el furgón de tu tórax luego pensé en la realidad de los embalses: siempre la vaguedad me digo ahora tiene sus curiosidades

 
Barataria, 22.III.2014



André Cruchagat
Poeta y escritor salvadoreño.
 

Imagen cogia de literartur.blogspot.com

Friday, March 21, 2014

Ya está a la venta PAPELES ROBADOS AL MÁS ALLÁ, el más reciente del poeta dominicano, Daniel Montoly.





Ya está a la venta PAPELES ROBADOS AL MÁS ALLÁ
el más reciente del poeta dominicano, Daniel Montoly.





Papeles Robados al Mas Allá  es un viaje sin regreso a lo profundo de los sentidos. El lirismo sutil de sus versos esconde una musicalidad espiritual, que de forma tenue nos envuelve de inesperado con sus metáforas, como una nota larga, melódicamente entonada en el concierto de cada poema. Sus versos (ni rebuscados, ni forzados) fluyen, ondulando los causes bien elaborados de la poesía pura: merodean, asechan el descuido del alma para meterse y traernos recuerdos de un más allá escondido en lo recóndito de los sentimientos de antaño, como si de pronto nos encontráramos atrapados en un cuarto de espejos poéticos donde las imágenes, las formas, los destellos y las figuras liricas hacen volar la imaginación y los sentidos para recordarnos lo importante del ser y las cosas que después de todo nos convierten en seres puramente humanos sin tener que inventar una formula aristocrática o una estructura fantaseada para satisfacer el ego o al ser.
            Si la poesía es sentimiento y los versos de éste libro son espejos del más allá, entonces Daniel Montoly logra su propósito y con él, hace un colágeno de magia poética y sentimiento. Netamente onírico, delicado, con la maestría de un brujo cuyo sortilegio de papeles se nos cuelga hechizante de la memoria fundiendo pasado, presente y futuro en una diadema con tapa y páginas.  Papeles Robados al Mas Allá juega con los tiempos y con el tiempo, lo reconstruye, lo reinventa y lo eleva a ese estado medio de memoria y realidad con el que nos encontramos en el subconsciente de las cosas bellas y apreciadas. Esas cosas, que sin quererlo o no, tienen la importancia de ocupar espacio y volverse recuerdos, memorias, reflejos, y sí, también, vivencias y poesía.  En el reflejo la mano sigue la mano, la sonrisa a la sonrisa y las imágenes derretidas, llena de luces se convierten en una pintura abstracta de un Caribe fundido en el tiempo y la inclemencia de la distancia de este poeta, quien con pericia táctica separa los temas en un prisma de símiles, melancolía y sobriedad poética brillando en las retinas de los que abren sus páginas y deciden con él emprender el viaje y como ladrones de vivencias revivir el más allá de la conciencia en papeles robados. 
Leonardo Nín
Poeta y escritor dominicano residente en Estados Unidos.


El libro puede se adquirido a través de Amazon.com en elsiguiente enlace: 
  http://www.amazon.ca/Papeles-Robados-Al-Mas-Alla/dp/1495469794  
 o escribiendo al siguiente correo electrónico: danielmontoly@gmail.com
 
 
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