Thursday, June 5, 2014

Literatura y Ciberespacio

Edmundo Paz Soldán transita por sus obras en una entrevista acerca de la literatura y del ciberespacio

por Gianna Schmitter
El ciberespacio desempeña un papel fundamental en El delirio de Turing: por un lado el juego virtual “Playground” como “segunda realidad”, reflejando a través de un simulacro la realidad ficticia; por otro lado el contexto de los personajes, en el que las ventanas virtuales son omnipresentes; y más allá los recursos narrativos “ciberespaciales” que destaca Claire Taylor . ¿Qué implica la inserción del ciberespacio a nivel narrativo para ti? ¿A nivel espacial-conceptual?

Para mí es un nivel más dentro de un juego que podría prolongarse al infinito. Siempre me han gustado esas ficciones en las que dentro de ellas hay otra ficción, y así sucesivamente. Como esas muñecas rusas en las que una cabe dentro de otra y las dos caben dentro de otra. Eso provoca un cuestionamiento de la “realidad” del mundo representado. Pienso en algunos versos de Borges: “Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué Dios, detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías?“
Los personajes de tus novelas están a menudo transitando de un espacio a otro, de vez en cuando se hallan incluso geográficamente en zonas de tránsito. ¿Cómo se articulan los diferentes espacios (urbanos, íntimos, cibernéticos, lingüísticos…); son espejos, umbrales o fronteras? ¿No-lugares? En fin: ¿son espacio excluyentes o incluyentes?

Me atrae mucho la idea de frontera, ese espacio liminal en el que no sabes muy bien si estás adentro o afuera. No me interesan los no-lugares, creo que es un concepto que no da mucho juego (los no-lugares son grandes espacios afectivos, eso se puede ver en la obra de Alberto Fuguet). Quiero que mis personajes estén siempre en zonas de tránsito, incluso cuando no lo están debe haber algún tipo de ruptura psíquica, lingüística, algún desarraigo íntimo que los mueve.
Tanto en El delirio… como en Sueños digitales, el cuerpo nunca se puede incorporar; los personajes sólo se pueden trasladar mentalmente al ciberespacio y esta fricción conlleva a veces un deterioro corporal. ¿Qué pasa con el cuerpo en esta zona de transición entre virtualidad ficticia y realidad ficticia? ¿Qué significa un espacio ficticio complementario para los personajes?

No me interesó problematizar el cuerpo hasta mis últimas novelas (Los vivos, Norte e Iris). Lo has visto bien, en la época de El delirio y Sueños el viaje que tú mencionas es más mental. Si se desplazan los cuerpos físicamente, es para ser “desaparecidos” (Sueños digitales). Creo que todos necesitamos de zonas de ficción para vivir, partes inventadas que a veces terminamos asumiendo como más reales que la misma realidad. No hay que mirar los juegos virtuales a menos, ese tiempo que pasamos en la red.
En El delirio de Turing hay un trabajo estético en cuanto al ciberespacio que ya no se halla de esa manera en tus otras novelas: si bien representas y trabajas con la “escritura-blog” en Los vivos y los muertos, no hay señalización tan “particular” como la de los chats en El delirio de Turing; lo mismo vale para la representación del ciberespacio en Sueños digitales o Norte por ejemplo. ¿Cuál es la diferencia conceptual entre la inserción del ciberespacio entre El delirio… y las otras novelas?¿Qué cambios de percepción, de acercamiento había?

Bueno, yo creo que la realidad del ciberespacio me superó, y tampoco quería escribir una suerte de literatura costumbrista que refiriera los nuevos modos y lenguajes de la red. Lo que he tratado de hacer con mi nueva novela, Iris, es un juego al revés, es decir, ver cómo esas fracturas iniciales de lenguaje en Delirio contaminan ahora toda la representación de la novela. Ya no hay un lenguaje especial para el ciberespacio; ya todo el lenguaje es un lenguaje “otro”.
Afirmas en un ensayo que el cine, la fotografía y el radio “son medios que no solamente sirven para reflejar los cambios sociales sino también para construirlos.” ¿Y la literatura? ¿Qué es entonces el lugar específico de la literatura? ¿No te parece que el texto escrito pueda generar mitos, que trabaje con topoï que se puedan convertir en lugares comunes?

La literatura también construye los cambios sociales, solo que su impacto no es tan masivo, tan inmediato. La literatura tiene unas antenas muy potentes, procesadoras de los cambios sociales, que incluso es capaz de incorporar a todos los otros medios, reflexionar sobre ellos también. Es mucho más crítica que otros medios, y trabaja a un nivel muy profundo de la percepción psíquica, que le permite registrar el temblor antes de que este ocurra, y a la vez ayudar a construirlo. Solo que se trata de una iglesia de a uno, no con la feligresía masiva de otras religiones mediáticas.
A pesar de que introduzcas - ¿cómo consecuencia de McOndo? –la cibercultura y la cultura glocal, no hay una búsqueda estética- ¿“vanguardista” ? – que va más allá de una tipografía diferente en cuanto a los chatsen El delirio de Turing, donde utilizas dos diferentes códigos del ciberhabla. Comparado con la novela Keres cojer? = guan tu fak de Alejandro López, donde se busca trasladar la pantalla a la “novela-papel”, creando así un libro-objeto,El delirio de Turing es más “clásico”. Y al mismo tiempo afirmas que“desde la novela se puede ejercer con mayor libertad que desde otros medios la crítica de nuestro tiempo y nuestra sociedad. Con la novela se puede explorar las minucias de la conciencia y del inconsciente del ser humano, en diálogo con su contexto histórico y al mismo tiempo trascendiéndolo. La novela es un laboratorio textual de experimentación de nuevas subjetividades, de nuevas formas de relaciones interpersonales, de renovación de nuestra amenazada sensibilidad.” . ¿La novela como laboratorio que investiga el fondo, quedándose “tradicional” en cuanto a la forma, recogiendo estrategias narrativas de otros ámbitos?

Hay formas y formas de usar el laboratorio de la novela. ¿Te imaginas si todas las novelas hoy fueran “experimentales”? Se pueden decir y explorar muchas cosas a partir de las formas clásicas, no por nada siguen vigentes a pesar de que tratemos de matarlas una y otra vez. Los libros-objeto no suelen durar mucho. Ahora, tienes razón en algo, y es que no siempre se puede decir algo nuevo con una forma tradicional. Yo siento que me he estado moviendo a formas cada vez menos tradicionales, requerido por los mismos desafíos de las historias que quiero contar.
Hernán Vanoli sostiene que hay una lectura-blog y una lectura-libro, tanto como una escritura-privada, una escritura-blog y una escritura-papel . ¿Pero qué pasa cuando un texto se publica primero en un blog, y luego en papel? Estoy notamente pensando en tu cuento “Bernhard en el cementerio” que luego se publicó en Narrativas latinoamericanas para el siglo XXI: nuevos enfoques y territorios … ¿Sufre un cuento o una blogonovela cambios según el soporte?

Por supuesto. Los blogs, por ejemplo, no deberían ser “premiados” con su publicación en formato de libro. Los blogs se hallan muy enraizados en el espacio del cual han surgido, necesitan de los enlaces, la hiperconectividad, los comentarios de la red. Cuando los publicas en un libro, esos textos del blog se vuelven artículos periodísticos, crónicas de viaje, etc. Otra cosa, excepto lo que eran originalmente. Un cuento o una novela, leídos en la red, invitan a lecturas más fragmentarias, diferentes a cuando se leen en un libro.
Se puede observar como ciertas novelas implican más y más al lector, a través de recursos estilísticos, de juegos, de enlaces hipertextuales , etc. Este recurso literario no es nuevo en sí, pero tal vez se podría sostener que hay una actualización de ello.¿Crees que la interactividad de las nuevas tecnologías ha generado un mayor involucramiento del lector?

Sí, hay una actualización, una forma de acelerar ciertos procesos en el diálogo con el lector. Tengo amigos que a veces se frustran leyendo novelas porque no tienen enlaces a mano ni formas de comentar nada para el escritor u otros lectores. A la vez, todo esto ha permitido el resurgir de una novela más impermeable a esos cambios, que se niega a esa interactividad, como si quisiera mostrar que hay ciertas cosas, ciertos espacios que solo puede transitarla novela en su forma tradicional.
Muy a menudo se puede observar un trabajo lingüístico en tus novelas: hay hibridaciones entre lenguas o hablas socio-culturales, instalando diálogos entre el centro y la periferia. Me gustaría contrastar esto con una observación de Adélaïde De Chatellus que destaca ciertas tendencias de la literatura actual, relacionándolas con la “no-norma lingüística”. Dice:“Aunque suene paradójico, para ser universales las prosas de hoy también abandonan las ideologías, las normas, los –ismos de todo tipo. Desaparecen la política, las utopías y la religión. Las escuelas literarias tampoco existen, y los textos incluso abandonan los ideales sociales (fidelidad en el amor, diferencia social entre hombre y mujer, etc.). (…) La desaparición de ideologías, normas estéticas o sociales también contagia la lengua con un lenguaje coloquial en el que abundan neologismos, anglicismos y jergas, lejos de la norma lingüística.” . ¿Estás de acuerdo con esta hipótesis?

Lo queramos o no, incluso al escribir “hola” no somos inocentes y estamos implicados en un océano de ideologías en batalla constante.
Una última pregunta, más bi(bli)ográfica: ¿hasta qué punto el oficio de escritor y el de investigador se superponen, dialogan, se condicionan en tu caso?

El viaje es de ida y vuelta, constante. A veces ciertos temas de mi trabajo académico me llevan a una novela, como ocurrió cuando me pidieron que diera un curso sobre literatura y medios, me puse a investigar, armé una genealogía, y a partir de esas lecturas salió Sueños digitales. A la inversa, a veces las novelas me llevan a armar cursos. Mi interés por la novela policial desde Río Fugitivo he hecho que dé en Cornell dos cursos de literatura policial latinoamericana. Es un poco esquizofrénico, tener que leer a veces como académico, otras como profesor, para enseñar un libro, y otras como escritor, para ver qué mecanismos narrativos podrían servirme, pero se ha vuelto un proceso algo natural.



PAZ SOLDÁN, Edmundo, “McOndo en Macondo: los medios de masas y la cultura de la imagen en El otoño del patriarca”. En: MONTOYA JUÁREZ, Jesús; ESTEBAN, Ángel (eds.), Miradas oblicuas en la narrativa latinoamericana contemporánea. Límites de lo real, fronteras de lo fantástico, Madrid: Iberoamericana, 2009, p. 268 „Para [Eduardo Subirats], el camino recorrido desde la revolución estética de las vanguardias, pasando por la producción de ‘realidad’, hasta las escenografías arquitectónicas posmodernas han sido relativamente lineales. En este camino se puede mencionar la crisis de la representación, la autonomía del signo, la producción de la realidad virtual y la simulación de la realidad, la suplantación de la experiencia, la producción de un nuevo sujeto y la constitución acabada del mundo como espectáculo artístico global. La última consecuencia – y quizás una de las más importantes – es el principio vanguardista de una creación concebida como producción de una ‘realidad nueva’ o ‘segunda naturaleza’”, en: SILVA ECHETO, Víctor; BROWNE SARTORI, Rodrigo, “Literatura y ciberespacio: ‘creación’ de simulacros y simulacros de ‘creación’”, Revista chilena de Literatura, Nov. 2006, Nº69, p. 142 PAZ SOLDÁN, Edmundo, “Entre la tradición y la innovación: globalismo locales y realidades virtuales en la nueva narrativa latinoamericana”, ibid., p. 60 VANOLI, Hernán, „Blogs y transformaciones en la cultura literaria argentina“, Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies, Vol. 14 (2010) ESTEBAN, Ángel; MONTOYA, Jesús; NOGUEROL, Francisca; PÉREZ LÓPEZ, María Ángeles, Narrativas latinoamericanas para el siglo XXI: nuevos enfoques y territorios. (http://www.elboomeran.com/blog-post/117/7359/edmundo-paz-soldan/bernhard-en-el-cementerio/) Rafael Courtoisie ironiza: “(Desocupado lector, antes de comenzar a leer, da una vuelta por YouTube)”. En: COURTOISIE, Rafael, “Narrativas del nuevo milenio: Bob Flanagan y Caperucita roja en YouTube: qué cuentan los narradores de ahora”, dans: ESTEBAN, Ángel; MONTOYA, Jesús; NOGUEROL, Francisca; PÉREZ LÓPEZ, María Ángeles (eds.), Narrativas latinoamericanas para el siglo XXI: nuevos enfoques y territorios, Hildesheim ; Zürich ; New York, NY : Olms, 2010, p. 187 Adélaide DE CATELLUS, “Del cuento hispanoamericano a las formas breves en lengua castellana”, dans: NOGUEROL JIMÉNEZ, Francisca; PÉREZ LÓPEZ, María Ángeles; ESTEBAN, Ángel; MONTOYA JUÁREZ, Jesús, Literatura más allá de la nación, De lo centrípeto y lo centrífugo en la narrativa hispanoamericana del siglo XXI, Madrid: Iberoamericana, 2011, p. 160 

Tomado de La Ventana.

Tuesday, May 6, 2014



María Victoria Atencia gana el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

La poeta se convierte en la primera española en ganar el premio y la cuarta mujer en las 23 ediciones del galardón

Es autora de obras como 'Ex Libris' y 'Marta & María' y de la reciente 'Las iluminaciones. Antología y poemas inéditos'

La poeta y exaviadora María Victoria Atencia, en su casa del paseo de la Farola de Málaga. / Julián Rojas

María Victoria Atencia (Málaga, 1931) ha sido distinguida con el XXIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Se trata de la primera poeta española en ganarlo y la cuarta mujer en las 23 ediciones del galardón (la cubana Fina García Marruz, 2011, la peruana Blanca Varela, 2007, y la portuguesa Sophía de Mello, 2003). Es uno de los premios más prestigiosos en el ámbito poético en lengua española y portuguesa que este año se ha decantado por una obra en la que la autora, Atencia, ha sabido "dialogar con la tradición" y "convertir lo cotidiano en algo trascendente", según destacaron Soledad Puértolas y María Ángeles Pérez López, miembros del jurado.

María Victoria Atencia, de la Generación de los 50, es autora de poemarios como Ex Libris, Marta & María, El umbral y acaba de publicar Las iluminaciones. Antología y poemas inéditos (Salto de Página), con selección y prólogo de Clara Janés. Es una poeta de largos silencios y con muchos versos surgidos en el aire, gracias a que fue aviadora ("he dado la vuelta a España varias veces en un Cessna, y algunas ideas de mis poemas me llegaron cuando estaba volando").

El premio, convocado por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, busca reconocer "el conjunto de la obra poética de un autor vivo que, por su valor literario, constituya una aportación relevante al patrimonio cultural compartido por la comunidad iberoamericana". Dotado con 42.100 euros, los poetas que concurren al premio son propuestos por instituciones académicas, universitarias y culturales de España, Portugal, Estados Unidos, Brasil y de los diferentes países hispanoamericanos.

Hacia las 13.15 de hoy, la noticia sorprendió a María Victoria Atencia en su casa malagueña. La llamó por teléfono José Rodríguez-Spiteri, presidente de Patrimonio Nacional y miembro del jurado. Con voz nerviosa, y "aún aturdida por la noticia", Atencia cuenta que está muy contenta y emocionada, "como no podía ser de otra manera". Aunque el primer efecto es que le ha alegrado el día porque se había levantado "un poco caidilla".

A los 19 años ella supo con claridad que se dedicaría a la poesía. Es lo que ha hecho desde entonces. Es académica numeraria de la Real Academia de Bella Artes de San Telmo, de Málaga, y académica correspondiente de las Reales Academias de Cádiz, Córdoba, Sevilla y San Fernando. en cuanto a premios ha recibido el nacional de la Crítica por Las contemplaciones.

El portugués Nuno Judice fue el ganador de la pasada edición. Entre los poetas galardonados figuran los españoles, Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Antonio Gamoneda, Claudio Rodríguez y José Ángel Valente; el mexicano José Emilio Pacheco; los chilenos Nicanor Parra y Gonzalo Rojas; y el argentino Juan Gelmán.
Judice formó parte del jurado, junto al director de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), José Manuel Blecua; el presidente de Patrimonio Nacional, José Rodríguez-Spiteri; la directora de la Biblioteca Nacional, Ana Santos; y el Rector Magnífico de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández, entre otros.

Fuente: www.elpais.comhttp://cultura.elpais.com/cultura/2014/05/05/actualidad/1399299527_940726.html

Tuesday, April 29, 2014

Reina María Rodríguez gana Premio Iberoamericano de Poesía

  La ministra de Cultura y presidenta del jurado, Claudia Barattini, dio a conocer el nombre de la ganadora del prestigioso galardón que entrega el Consejo de la Cultura desde 2004.

Profundamente emocionada y sorprendida por el llamado de la ministra de Cultura, Claudia Barattini, se mostró la escritora cubana Reina María Rodríguez, al recibir este mediodía la noticia de que fue elegida como la ganadora del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2014.

Reina María Rodríguez fue elegida por unanimidad por un jurado presidido por la titular de Cultura e integrado por el ganador del año pasado, José Kozer, y los escritores Graciela Aráoz (Argentina), Pablo Brodsky (Chile), Julio Ortega (Perú) y Malú Urriola (Chile).

“Estoy feliz y honrada de comunicar el resultado del premio que reconoce anualmente a un escritor de larga trayectoria. Reina María Rodríguez, nacida en Cuba en 1952, hace del poema un saber del camino desde las gran tradición poética cubana. Su trabajo incluye el activismo cultural, el sustento de los más jóvenes y la difusión de las voces de relevo”, dijo la ministra al presentar a la escritora galardonada.

La poetisa, que recibió la noticia en Texas, ciudad de Estados Unidos donde está dando una conferencia, conversó brevemente sobre la noticia que se hizo pública en la casa La Chascona, de la Fundación Pablo Neruda. “Estoy muy emocionada, les agradezco mucho a ustedes, al jurado y a todos los poetas que están ahí. Realmente siento que no me merezco esto. Soy como una remendadora; me siento más como mi madre, que tiene 93 años y ha cosido hasta los 90 años. Así que estoy muy agradecida porque Chile es un lugar de grandes poetas que todos hemos leído”.

“Toda la vida he sido lectora de Neruda, y le dedico este premio a todos los escritores de mi generación que han tenido que salir de Cuba”, agregó.

Junto con el aplauso internacional, Reina María Rodríguez, quien reside en La Habana, obtendrá un reconocimiento, otorgado por el Consejo de la Cultura, que asciende a 60 mil dólares. Además, recibirá un diploma y una medalla de manos de la Presidenta Michelle Bachelet, en una ceremonia que se coordinará para julio.

El galardón se confirma como un referente en el mundo de las letras. Ejemplo de ello es que el primer Premio Pablo Neruda el 2004 fue para el poeta mexicano José Emilio Pacheco, quien luego obtuvo el Cervantes y el Reina Sofía. Lo mismo sucedió con Juan Gelman (Argentina), a quien se reconoció en nuestro país en 2005 y, dos años después, obtuvo el Cervantes.

El premio además compromete la edición de una antología poética de la autora, realizada por Ediciones Cultura CNCA.
Sobre la ganadora 2014

Reina María Rodríguez (La Habana, Cuba, 1952), es graduada en Literatura Universidad de la Habana, es sin lugar a dudas una de las poetas más relevantes de la poesía cubana y latinoamericana actual y una leyenda viva de la llamada República de las Letras. Con una vasta lista de publicaciones en revistas internacionales y charlas en universidades como Humboldt, Universidad de Berlín, Princeton, New Jersey, Atlanta, Georgetown, Washington, Iowa y de New York entre otras.

Directora del proyecto cultura Torre de Letras y editora de la revista Azoteas. Es autora de los poemarios La gente de mi barrio (1975), Cuando una mujer no duerme (1982), Para un cordero blanco (1984), En la arena de Padua (1992), Páramos (1995), La foto del invernadero (1998), Bosque negro (2005 y 2008), El libro de las clientas (2005), Catch and release (2006) y Las fotos de la señora Loss (2009).

En prosa ha publicado Traveling (1994), Te daré de comer como a los pájaros (2000), Otras cartas a Milena (2003), y Variedades de Galiano (2007, 2008). Su novela Tres maneras de tocar un elefante (2006) recibió el Premio Ítalo Calvino. Su obra le ha otorgado numerosos reconocimientos literarios, como el Premio Casa de las Américas, en dos ocasiones, el Premio de la Crítica entre muchos otros en Cuba. En México el Premio Plural y en Francia, la Orden de Artes y Letras con grado de Caballero y ha sido traducida al ruso, árabe, vietnamita, inglés y alemán.

En el 2013 obtuvo el Premio Nacional de Literatura.

El periodista cubano Leonardo Padura ha dicho de su obra que “llena un espacio imprescindible en el panorama de la poesía cubana contemporánea, con alta calidad estética, ética y conceptual”.

La obra de Reina María Rodríguez sostiene un compromiso constante con la literatura y lo social, elaborando un incesante e imprescindible trabajo de escritura donde la poesía le ha dado la materialidad a lo íntimo para tejer un universo poético donde lo íntimo, salva del afuera, y a la poeta, como sujeto mujer supeditado al reducto de la cotidianidad que traspasa los límites y los mandatos del mercado.

La obra de Rodríguez mantiene en tensión una poética y estética que se resiste al silencio, al olvido de lo humano y escenifica una realidad castigada constantemente por el mercado, un páramo, ése lugar imposible del lenguaje.

Su escritura es compleja y honda y su obra ampliamente estudiada y leída. El nombre de Reina María Rodríguez es infaltable a la hora de enumerar a los grandes de la poesía latinoamericana. Ganadores anteriores

El Premio Pablo Neruda se entrega cada año en conjunto con la Fundación Pablo Neruda y tiene como propósito distinguir la trayectoria de un autor cuya obra sea considerada un aporte notable al diálogo cultural y artístico de Iberoamérica.

En años anteriores ha recaído en el mexicano José Emilio Pacheco (2004), en el argentino Juan Gelman (2005), en el peruano Carlos Germán Belli (2006), en la cubana Fina García-Marruz (2007), en la chilena Carmen Berenguer (2008), en el nicaragüense Ernesto Cardenal (2009), en el peruano Antonio Cisneros (2010), en los chilenos Óscar Hahn (2011) y Nicanor Parra (2012) y en el cubano José Kozer (2013)
.
Tomado de Consejo Nacional de la Cultura y las Artes
    
Tomado de La Ventana.
 

Monday, April 28, 2014

LAS LEYENDAS DEL AGUA.





YA ESTÁ A LA VENTA LA ÚLTIMA NOVELA DE NUESTRO COLEGA Y AMIGO, GUSTAVO CONSUEGRA SOLÓRZANO QUE LLEVA COMO TITULO: 
LAS LEYENDAS DEL AGUA.


Acerca del libro LAS LEYENDAS DEL AGUA


La idea que guía a la presente novela de que las masacres de campesinos sean anunciadas por su reflejo en el agua es insólita. Sin embargo, hay una tradición de especulación científica que supone que el agua registra los sentimientos humanos o que el agua guarda la memoria (recuérdese a Masaru Emoto y a Jacques Benveniste).
Las leyendas del agua es, aparentemente, la historia de una investigación policiaca y de Avelino Foster, su investigador principal... Más allá de su fisonomía de bucanero, Foster es un hombre de corazón tierno y enamorado, que se resiente de un mundo que solo le va dejando muertos entrañables y donde al parecer todos, excepto él mismo, saben quién es el culpable...  Puede que también el agua lo sepa.

El libro puede ser adquirido en:  
 http://www.librosenred.com/libros/lasleyendasdelagua.html



Wednesday, April 16, 2014



YA ESTÁ A LA VENTA EN AMAZON. COM “PAPELES ROBADOS AL MÁS ALLÁ” 
ÚLTIMO LIBRO DEL POETA DOMINICANO, 
DANIEL MONTOLY.



LA OBRA PUEDE SER TAMBIÉN ADQUIRIDA CONTACTANDO AL AUTOR EN EL SIGUIENTE CORREO ELECTRÓNICO: danielmontoly@gmail.com

Papeles Robados al Mas Allá  es un viaje sin regreso a lo profundo de los sentidos. El lirismo sutil de sus versos esconde una musicalidad espiritual, que de forma tenue nos envuelve de inesperado con sus metáforas, como una nota larga, melódicamente entonada en el concierto de cada poema. Sus versos (ni rebuscados, ni forzados) fluyen, ondulando los causes bien elaborados de la poesía pura: merodean, asechan el descuido del alma para meterse y traernos recuerdos de un más allá escondido en lo recóndito de los sentimientos de antaño, como si de pronto nos encontráramos atrapados en un cuarto de espejos poéticos donde las imágenes, las formas, los destellos y las figuras liricas hacen volar la imaginación y los sentidos para recordarnos lo importante del ser y las cosas que después de todo nos convierten en seres puramente humanos sin tener que inventar una formula aristocrática o una estructura fantaseada para satisfacer el ego o al ser.
            Si la poesía es sentimiento y los versos de éste libro son espejos del más allá, entonces Daniel Montoly logra su propósito y con él, hace un colágeno de magia poética y sentimiento. Netamente onírico, delicado, con la maestría de un brujo cuyo sortilegio de papeles se nos cuelga hechizante de la memoria fundiendo pasado, presente y futuro en una diadema con tapa y páginas.  Papeles Robados al Mas Allá juega con los tiempos y con el tiempo, lo reconstruye, lo reinventa y lo eleva a ese estado medio de memoria y realidad con el que nos encontramos en el subconsciente de las cosas bellas y apreciadas. Esas cosas, que sin quererlo o no, tienen la importancia de ocupar espacio y volverse recuerdos, memorias, reflejos, y sí, también, vivencias y poesía.  En el reflejo la mano sigue la mano, la sonrisa a la sonrisa y las imágenes derretidas, llena de luces se convierten en una pintura abstracta de un Caribe fundido en el tiempo y la inclemencia de la distancia de este poeta, quien con pericia táctica separa los temas en un prisma de símiles, melancolía y sobriedad poética brillando en las retinas de los que abren sus páginas y deciden con él emprender el viaje y como ladrones de vivencias revivir el más allá de la conciencia en papeles robados. 
Leonardo Nín
Poeta y escritor dominicano.



Saturday, April 5, 2014


La voluntad de perdurar

Hoy se cumple el primer primer siglo del poeta y ensayista mexicano Octavio Paz. En ocasión de su centenario, el Fondo Editorial Casa de las Américas ha puesto en circulación la Valoración Múltiple y el próximo 16 de abril, a las 4:00 p.m., tendrá lugar un conversatorio con los escritores cubanos Enrique Saínz y Rafael Acosta de Arriba a propósito de su vida y obra

Por Hermann Bellinghausen

En la construcción de su obra y su personaje, en ese orden, Octavio Paz no escatimó ningún riesgo cognitivo, sensorial ni artístico, para su poesía en primer lugar, y para el conjunto de su escritura y su presencia pública. Sin paralelo en la cultura mexicana, su voluntad de trascendencia le permitió levantar una corpus y una biografía sólidas, listas para el mármol y las letras de oro. No se interprete como sarcasmo. Se trataba de durar, ¿no? Y para conseguirlo –lo estableció Dante, lo postuló Pound–, hay que hacerlo bien. Paz lo hizo impecablemente.

El fulgor de su poesía, desde Libertad bajo palabra lista para darle la vuelta al siglo XX, le permitió ser leída como mística, filosófica, sexual, arqueológica, jipi; lírica ante todo, deliberadamente mexicana en múltiples momentos. La pasión y el talento rebasan a la mera ambición, en Paz el genio está en el conjunto de su persona. Y sea Piedra de sol su piedra de toque: lo mexicano antiguo, moderno, universal, personal.

Desde los primeros pasos fuera del cascarón familiar no hay ingenuidad en él. Como otros intelectuales, construye a lo largo de su existencia una red cosmopolita y acertada de conocidos, interlocutores, admirados-admiradores, colegas, cómplices, rivales. Para cuando en 1971 regresó el peregrino a su patria, era más que un chiste decir que había brincado el muro de nopal. La literatura y la poesía (él las diferenciaba), como buena parte de la cultura nacional eran provincia de sí mismas, aunque el siglo albergara a los célebres muralistas (que como quiera sólo pintaban monotes mexicanos) y unas pocas, infortunadas vanguardias.

Es voluntad de Paz ser republicano en España, surrealista en Francia, seguir la senda del haikú y el zen en Japón, embriagarse en el hervor de la India, absorber lo más noble de la cultura yanqui a la William Carlos Williams, el poeta democrático. Para cuando regresa ya ha sido embajador (esa tradición de nuestros escritores: representar al gobierno en el extranjero), el héroe que desafió al tirano en 1968. Su poesía, siempre en lo nuevo, desde Salamandra (1962) se embarca en la etapa más experimental. En un medio donde a los poetas les gusta permanecer cerca del puerto Paz los lleva a mares remotos y los expone a juegos insospechados con Poesía en movimiento. Paradójicamente, él deviene el puerto, la zona segura, el referente ineludible. Jefe de jefes.

En ese tiempo detenta la mayor autoridad intelectual en México, y con aquellas conciencia y voluntad suyas, le da uso. Funda Plural en el Excélsior de Julio Scherer y trasplanta el fruto de tres décadas de viajes y relaciones públicas. Reúne y encabeza un grupo de autores con clara identidad que (sobreviviéndolo, claro) terminaría el siglo bien instalado en los espacios de poder cultural y el prestigio editorial, académico, mediático. No esperemos candor en alguien que al final consideraba sus poemas homenajes a la muerte del muerto que seré.

A pesar del ingrediente moderno-rebelde, una trayectoria y un proyecto con tal vocación de poder tarde o temprano devienen institucionales. Pero si algo abona la autenticidad de Paz, más allá de su mejor poesía, es su permanente afán polémico, la decisión de participar, influir, convencer. No es el único cacique cultural, pero sí el más activo. Se habla de tú a tú con el príncipe (el ogro filantrópico), se alza con el trofeo de Estocolmo, dictamina lo que sí y lo que no en las letras. Detractores le brotan.

Desde actitudes y motivaciones opuestas, Carlos Monsiváis fue quien más cerca estuvo de disputarle el cetro; quien polemizó con él en campo abierto. En 2000 publicará una crónica de vida y obra del poeta. Allí destaca que Paz se especializa en la crítica a los movimientos de izquierda, cuya falta irremisible según él, era el pecado original del stalinismo y el sectarismo indiferente a los valores democráticos. Monsiváis admite que a pesar de las generalizaciones en su contra, en la izquierda la crítica a Paz viene a menos, eclipsada por el aprecio de la obra y las aportaciones a la cultura y la democracia. Sabido es que después de debatirlo en 1977-1978, Monsiváis cede a su admiración por el poeta y hace las paces con su sombra.

¿Qué diferencia a nuestros polígrafos más omnívoros, Alfonso Reyes y Paz? El primero se apegó a un proyecto humanista clásico; el segundo se abre al exotismo y emprende una aventura con fuerte voluntad de sí: prevé su posteridad, organiza su biografía autorizada, la ruta de sus obras completas y la de sus apóstoles. Pone en contrapunto a los presidentes, pacta con Televisa, se ubica entre los poderes que son desde un pragmatismo sustentado en la tradición crítica, que progresivamente se va cargando a lo empresarial y lo conservador, hasta cobijar la primera expresión ilustrada importante de la derecha mexicana desde la Independencia.

¿La buena noticia? Paz, que no fue reaccionario, cimentó su posteridad en un grupo cultural conservador, prohijando una corriente que hoy avala el neoliberalismo pero da argumentos civilizados a una derecha reacia a civilizarse. ¿La mala? Que la cultura progresista, de izquierda, teniendo con frecuencia la razón, no ha sido capaz de desafiar esa hegemonía.

Paz lee la poesía mexicana como un camino que desemboca en él. Ubica su periplo intelectual en el extremo distal de Juana de Asbaje y escribe Las trampas de la fe, una biografía polémica y estimulante. Las trampas para Paz fueron otras. Aunque atado a ciertas granjas de la ideología (que nunca es pura) se salió con la suya. Quizás no entendió al pueblo, y su idea de democracia no superó el liberalismo tradicional. Tal vez El laberinto de la soledad ha envejecido; sería mucho pedir que no lo hiciera. Pero si aún así se le reclama es porque apostó muy alto, tocó demasiadas cosas, y por eso también se paga.
Tomado de La Jornada
 
Tomado de La Ventana.
 
Creative Commons License
Esta obra es publicada bajo una licencia Creative Commons.